CAPITULO IV

Del derecho de accesion

Articulo 886. La propiedad de los bienes da derecho a todo lo que ellos producen, o se les une o incorpora natural o artificialmente. Este derecho se llama de accesion.

Articulo 887. En virtud de el pertenecen al propietario:

Articulo 888. Son frutos naturales las producciones espontaneas de la tierra, las crias y demas productos de los animales.

Articulo 889. Las crias de los animales pertenecen al dueno de la madre y no al del padre, salvo convenio anterior en contrario.

Articulo 890. Son frutos industriales los que producen las heredades o fincas de cualquiera especie, mediante el cultivo o trabajo.

Articulo 891. No se reputan frutos naturales o industriales sino desde que estan manifiestos o nacidos.

Articulo 892. Para que los animales se consideren frutos, basta que esten en el vientre de la madre, aunque no hayan nacido.

Articulo 893. Son frutos civiles los alquileres de los bienes muebles, las rentas de los inmuebles, los reditos de los capitales y todos aquellos que no siendo producidos por la misma cosa directamente, vienen de ella por contrato, por ultima voluntad o por la Ley.

Articulo 894. El que percibe los frutos tiene la obligacion de abonar los gastos hechos por un tercero para su produccion, recoleccion y conservacion.

Articulo 895. Todo lo que se une o se incorpore a una cosa, lo edificado, plantado y sembrado, y lo reparado o mejorado en terreno o finca de propiedad ajena, pertenece al dueno del terreno o finca, con sujecion a lo que se dispone en los articulos siguientes.

Articulo 896. Todas las obras, siembras y plantaciones, asi como las mejoras y reparaciones ejecutadas en un terreno, se presumenhechas por el propietario y a su costa, mientras no se pruebe lo contrario.

Articulo 897. El que siembre; plante o edifique en finca propia, con semillas, plantas o materiales ajenos, adquiere la propiedad de unas y otros, pero con la obligacion de pagarlos en todo caso y de resarcir danos y perjuicios si ha procedido de mala fe.

Articulo 898. El dueno de las semillas, plantas o materiales, nunca tendra derecho de pedir que se le devuelvan destruyendose la obra o plantacion; pero si las plantas no han echado raices y pueden sacarse, el dueno de ellas tiene derecho de pedir que asi se haga.

Articulo 899. Cuando las semillas o los materiales no esten aun aplicados en su objeto ni confundidos con otros, pueden reivindicarse por el dueno.

Articulo 900. El dueno del terreno en que se edifique, siembre o plante de buena fe, tendra derecho de hacer suya la obra, siembra o plantacion, previa la indemnizacion prescrita en el articulo 897, o de obligar al que edifico o planto a pagarle el precio del terreno, y al que sembro solamente su renta. Si el dueno del terreno ha procedido de mala fe, solo tendra derecho de que se le pague el valor de la renta o el precio del terreno, en sus respectivos casos.

Articulo 901. El que edifica, planta o siembra de mala fe en terreno ajeno, pierde lo edificado, plantado o sembrado, sin que tenga derecho de reclamar indemnizacion alguna del dueno del suelo, ni de retener la cosa.

Articulo 902. El dueno del terreno en que se haya edificado con mala fe, podra pedir la demolicion de la obra, y la reposicion de las cosas a su estado primitivo, a costa del edificador.

Articulo 903. Cuando haya mala fe, no solo por parte del que edificare sino por parte del dueno, se entendera compensada esta circunstancia y se arreglaran los derechos de uno y otro conforme a lo resuelto para el caso de haberse procedido de buena fe.

Articulo 904. Se entiende que hay mala fe de parte del edificador, plantador o sembrador, cuando hace la edificacion, plantacion o siembra, o permite, sin reclamar, que con material suyo las haga otro en terreno que sabe es ajeno, no pidiendo previamente al dueno su consentimiento por escrito.

Articulo 905. Se entiende haber mala fe por parte del dueno, siempre que a su vista, ciencia y paciencia se hiciere el edificio, la siembra o la plantacion.

Articulo 906. Si los materiales, plantas o semillas pertenecen a un tercero que no ha procedido de mala fe, el dueno del terreno es responsable subsidiariamente del valor de aquellos objetos, siempre que concurran las dos circunstancias siguientes:

Articulo 907. No tendra lugar lo dispuesto en el articulo anterior si el propietario usa del derecho que le concede el articulo 902.

Articulo 908. El acrecentamiento que por aluvion reciben las heredades confinantes con corrientes de agua, pertenecen a los duenos de las riberas en que el aluvion se deposite.

Articulo 909. Los duenos de las heredades confinantes con las lagunas o estanques, no adquieren el terreno descubierto por la disminucion natural de las aguas, ni pierden el que estas inunden con las crecidas extraordinarias.

Articulo 910. Cuando la fuerza del rio arranca una porcion considerable y reconocible de un campo ribereno y la lleva a otro inferior, o a la ribera opuesta, el propietario de la porcion arrancada puede reclamar su propiedad, haciendolo dentro de dos anos contados desde el acaecimiento; pasado este plazo perdera su derecho de propiedad, a menos que el propietario del campo a que se unio la porcion arrancada, no haya aun tomado posesion de ella.

Articulo 911. Los arboles arrancados y transportados por la corriente de las aguas pertenecen al propietario del terreno adonde vayan a parar, si no los reclaman dentro de dos meses los antiguos duenos. Si estos los reclaman, deberan abonar los gastos ocasionados en recogerlos y ponerlos en lugar seguro.

Articulo 912. La Ley sobre Aguas de Jurisdiccion Federal, determinara a quien pertenecen los cauces abandonados de los rios federales que varien de curso.

Articulo 913. Son del dominio del poder publico las islas que se formen en los mares adyacentes al territorio nacional, asi como las que se formen en los rios que pertenecen a la Federacion.

Articulo 914. Los cauces abandonados por corrientes de agua que no sean de la Federacion, pertenecen a los duenos de los terrenos por donde corren esas aguas. Si la corriente era limitrofe de varios predios, el cauce abandonado pertenece a los propietarios de ambas riberas proporcionalmente a la extension del frente de cada heredad, a lo largo de la corriente, tirando una linea divisoria por en medio del alveo.

Articulo 915. Cuando la corriente del rio se divide en dos brazos o ramales, dejando aislada una heredad o parte de ella, el dueno no pierde su propiedad sino en la parte ocupada por las aguas, salvo lo que sobre el particular disponga la Ley sobre Aguas de Jurisdiccion Federal.

Articulo 916. Cuando dos cosas muebles que pertenecen a dos duenos distintos, se unen de tal manera que vienen a formar una sola, sin que intervenga la mala fe, el propietario de la principal adquiere la accesoria, pagando su valor.

Articulo 917. Se reputa principal, entre dos cosas incorporadas, la de mayor valor.

Articulo 918. Si no pudiere hacerse la calificacion conforme a la regla establecida en el articulo que precede, se reputara principal el objeto cuyo uso, perfeccion o adorno se haya conseguido por la union del otro.

Articulo 919. En la pintura, escultura y bordado; en los escritos, impresos, grabados, litografias, fotograbados, oleografias, cromolitografias y en las demas obtenidas por otros procedimientos analogos a los anteriores, se estima accesorio la tabla, el metal, la piedra, el lienzo, el papel o el pergamino.

Articulo 920. Cuando las cosas unidas puedan separarse sin detrimento y subsistir independientemente, los duenos respectivos pueden exigir la separacion.

Articulo 921. Cuando las cosas unidas no puedan separarse sin que la que se reputa accesoria sufra deterioro, el dueno de la principal tendra tambien derecho de pedir la separacion; pero quedara obligado a indemnizar al dueno de la accesoria, siempre que este haya procedido de buena fe.

Articulo 922. Cuando el dueno de la cosa accesoria es el que ha hecho la incorporacion, la pierde si ha obrado de mala fe; y esta, ademas, obligado a indemnizar al propietario de los perjuicios que se le hayan seguido a causa de la incorporacion.

Articulo 923. Si el dueno de la cosa principal es el que ha procedido de mala fe, el que lo sea de la accesoria tendra derecho a que aquel le pague su valor y le indemnice de los danos y perjuicios; o a que la cosa de su pertenencia se separe, aunque para ello haya de destruirse la principal.

Articulo 924. Si la incorporacion se hace por cualquiera de los duenos a vista o ciencia y paciencia del otro, y sin que este se oponga, los derechos respectivos se arreglaran conforme a lo dispuesto en los articulos 916, 917, 918 y 919.

Articulo 925. Siempre que el dueno de la materia empleada sin su consentimiento, tenga derecho a indemnizacion, podra exigir que esta consista en la entrega de una cosa igual en especie, en valor y en todas sus circunstancias a la empleada; o bien en el precio de ella fijado por peritos.

Articulo 926. Si se mezclan dos cosas de igual o diferente especie, por voluntad de sus duenos o por casualidad, y en este ultimo caso las cosas no son separables sin detrimento, cada propietario adquirira un derecho proporcional a la parte que le corresponda, atendido el valor de las cosas mezcladas o confundidas.

Articulo 927. Si por voluntad de uno solo, pero con buena fe, se mezclan o confunden dos cosas de igual o diferente especie, los derechos de los propietarios se arreglaran por lo dispuesto en el articulo anterior; a no ser que el dueno de la cosa mezclada sin su consentimiento prefiera la indemnizacion de danos y perjuicios.

Articulo 928. El que de mala fe hace la mezcla o confusion pierde la cosa mezclada o confundida que fuere de su propiedad, y queda, ademas, obligado a la indemnizacion de los perjuicios causados al dueno de la cosa o cosas con que se hizo la mezcla.

Articulo 929. El que de buena fe empleo materia ajena en todo o en parte, para formar una cosa de nueva especie, hara suya la obra, siempre que el merito artistico de esta, exceda en precio a la materia, cuyo valor indemnizara al dueno.

Articulo 930. Cuando el merito artistico de la obra sea inferior en precio a la materia, el dueno de esta hara suya la nueva especie, y tendra derecho, ademas, para reclamar indemnizacion, de danos y perjuicios; descontandose del monto de estos el valor de la obra, a tasacion de peritos.

Articulo 931. Si la especificacion se hizo de mala fe, el dueno de la materia empleada tiene derecho de quedarse con la obra sin pagar nada al que la hizo, o exigir de este que le pague el valor de la materia y le indemnice de los perjuicios que se le hayan seguido.

Articulo 932. La mala fe en los casos de mezcla o confusion se calificara conforme a lo dispuesto en los articulos 904 y 905.


Last HTML revision: 6 May, 1995.

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